¡Hola de nuevo! Ya has visto el poder de las plantillas. Ahora, vamos a sumergirnos en un componente fundamental de cualquier diseño: el texto. Aunque es un elemento básico, dominar sus herramientas te permitirá comunicar tus ideas de forma clara y atractiva.
Para empezar, abre el diseño que creaste en la lección anterior o crea uno nuevo en blanco.
Añadir y editar texto
-
Añadir texto: En la barra de herramientas lateral, haz clic en el ícono de Texto (la letra T). Verás tres opciones principales:
-
Añadir un título: Para texto grande y llamativo.
-
Añadir un subtítulo: Para texto secundario.
-
Añadir algo de texto: Para el cuerpo de tu documento.
-
-
Mover y redimensionar: Haz clic en el cuadro de texto que has añadido. Verás unos círculos en las esquinas que te permiten redimensionarlo. Puedes arrastrar el cuadro de texto a cualquier lugar del lienzo.
La barra de herramientas de texto
Cuando seleccionas un cuadro de texto, la barra de herramientas superior cambia para mostrarte todas las opciones de personalización:
-
Fuentes: Haz clic en el nombre de la fuente actual. Se abrirá un menú con miles de fuentes. Las que tienen un ícono de corona a su lado son de la versión Pro, pero hay muchas opciones gratuitas y de Canva para Educación que son excelentes.
-
Tamaño de la fuente: Usa el
+y el-para ajustar el tamaño del texto. -
Color de la fuente: El ícono con la letra
Ade colores. Haz clic para elegir un color de la paleta preestablecida o crea uno nuevo. -
Negrita, Cursiva, Subrayado: Los íconos
B,IyUte permiten resaltar palabras clave. -
Alineación: Alinea tu texto a la izquierda, derecha, centro o justifícalo.
-
Efectos: El ícono de Efectos. Esta es una herramienta poderosa. Puedes darle un estilo curvo al texto, crear un contorno, una sombra, o hacer que el texto se vea como un "neón". ¡Ideal para títulos!
Consejos para textos en tus materiales educativos:
-
Contraste: Asegúrate de que el color del texto contraste bien con el color de fondo para que sea fácil de leer.
-
Menos es más: Evita usar demasiados tipos de fuentes en un solo diseño. Dos o tres como máximo son suficientes para mantener la armonía.
-
Jerarquía: Usa diferentes tamaños de fuente para indicar la importancia de cada texto (título > subtítulo > cuerpo).